Cuna
La elección de la cuna adecuada se hace según la edad del bebé, los gustos de los padres, el presupuesto y el espacio en casa.
Para los recién nacidos se utiliza también el capazo o un moisés, unos sistemas que resultan muy prácticos para poder mover al bebé por la casa y tenerlo siempre cerca. Las medidas estándar de una cuna son 120×60. Para que el recién nacido esté más cómodo y arropado en este espacio, existen las mini cuna. Si se prefiere también se puede usar un sistema acolchado reductor o las llamadas cunas-nido.
La cuna funcional es una cama pequeña con barrotes que normalmente tiene un cambiador adosado. También hay camas con ruedas, que proporciona la posibilidad de moverla de sitio y además, de mecer al bebé. Optar por una cuna convertible permite utilizarla posteriormente como cama infantil o sofá.
En todos estos casos es muy importante contar con buenos colchones que proporcione confort, seguridad e higiene postural. También es aconsejable escoger ropa de cama para cunas elaborada con tejidos naturales y de calidad que protejan la sensible piel del bebé.
Para desplazamientos o padres viajeros, una cuna de viaje será ideal. Estas son plegables, ligeras y perfectas para que los más pequeños también puedan dormir fuera de casa.